Introducción
Este edificio está considerado como una de las obras capitales del barroco español.
Estilo y cronología
De estilo barroco, se construye entre 1611 y 1755. El mayor barroquismo se encuentra en las torres de la fachada y en el claustro.
Datos históricos
Originalmente conocido como Colegio Real de la Compañía de Jesús, fue fundado en 1611 por la Reina Margarita de Austria, esposa de Felipe III. El objetivo de la reina era fundar un colegio donde se formaran apóstoles y misioneros para extender la fe católica y combatir la herejía en Europa. Es conocido con el nombre de Clerecía debido a que tras ser expulsados los jesuitas en 1767 pasó, en su mayor parte, a ser propiedad de la Real Clerecía de San Marcos.
Fue levantada en un contexto de decadencia económica y crisis social para la ciudad de Salamanca. A comienzos del siglo XVII el número de desempleados y mendigos aumentó de manera espectacular. En 1609 Felipe III decretó la expulsión de los moriscos y más de 500 familias abandonaron Salamanca. Para colmo de males, en enero de 1626, una riada provocó más de 150 víctimas y la destrucción de unos 500 edificios de la vega del río. Pese a que se erige en esta coyuntura de decadencia, la Clerecía está considerada como una de las obras cumbres del barroco universal.
Para su edificación fue necesario demoler gran cantidad de casas particulares y algunos edificios religiosos. Se comenzó a construir el 12 de noviembre de 1617 y en su edificación intervinieron varios arquitectos. Los planos originales son de Juan Gómez de Mora; las cúpulas y la bóveda son obra de Pedro Mato y las torres y la espadaña son obra de Andrés García de Quiñones. Su construcción no puede darse por finalizada hasta 1755.
En 1854 el edificio volvió a ser ocupado por los jesuitas, aunque desde 1940 es sede de la Universidad Pontificia.
Elementos arquitectónicos
El concepto general del edificio refleja ideas tradicionales en el modo de concebir los viejos monasterios. Se compone de una parte pública, iglesia y escuelas donde los jesuitas impartían las clases, y una privada, zona donde vivían los religiosos.
Si bien todo este conjunto se articula al gran claustro, su parte más destacada es la iglesia. Su planta, derivada de la iglesia romana de Gesú, es de cruz latina con cabecera plana. La fachada está compuesta por tres cuerpos horizontales flanqueados por columnas de orden corintio. En el primer cuerpo encontramos tres sencillas puertas dinteladas, la central se corona con la imagen de San Ignacio de Loyola. El segundo cuerpo presenta una ventana con frontón partido, algo muy característico del barroco, y dos escudos con los campos vacíos. El tercer cuerpo es el más barroco de los tres. Se compone de dos torres en los extremos con una espadaña en el centro, la cual alberga un relieve de la Asunción de la Virgen. Sobre la espadaña aparecen las estatuas de Felipe III y doña Margarita de Austria.
El claustro ha sido calificado como “una de las creaciones barrocas más acabadas de todos los tiempos”. Se divide en tres cuerpos enmarcados por columnas de orden gigante. En la parte baja encontramos un pórtico con arquerías de medio punto, el primer piso cuenta por balcones enrejados coronados con óculos ochavados y, finalmente, aparece un ático con ventanas flanqueadas por machones.
Otros elementos artísticos
En el interior de la iglesia destacan los impresionantes retablos con esbeltas columnas salomónicas. En el central se representan la Venida del Espíritu Santo y a San Ignacio de Loyola escribiendo los ejercicios espirituales, los retablos laterales están dedicados a San Ignacio de Loyola y San Francisco Javier.
La cúpula del templo se sustenta sobre pechinas con cuatro enormes escudos reales, tambor y una gran linterna que corona el conjunto. Originado tal vez por un mal diseño de su estructura, ha permanecido siempre en un equilibrio inestable. Tras el terremoto de Lisboa tuvo que ser reforzada con elementos metálicos para evitar su derrumbamiento.
Curiosidades y leyendas
Siempre se ha dicho que la fachada expresa un cierto sentido ascensional. Su interpretación sería la siguiente: la Virgen con la ayuda de la inspiración del Espíritu Santo y el apoyo material de los monarcas, representados por las figuras del rey Felipe y la reina Margarita, facilitan las enseñanzas de la orden, representada en el primer cuerpo por su fundador: San Ignacio de Loyola.
Tanto el colegio como la zona privada de los religiosos disponen de una galería alta para pasear y tomar el sol en invierno, por ser un convento sin huerta ni jardín.
En el momento de su construcción, los jesuitas tenían un gran poder en Salamanca. Gracias a ello pudieron derribar gran cantidad de casas particulares, la Casa de las Conchas se salvo de milagro, y varios edificios religiosos.
Horario de visita
Media hora antes de las misas. De lunes a viernes a las 13:15. Sábados a las 19:30. Domingos y festivos a las 12:30. Entrada gratuita.
Fecha de construcción
Entre 1611 y 1755